miércoles, 28 de mayo de 2008

Definiendo amor

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida, que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.


Es un descuido, que nos da cuidado,
un cobarde, con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.


Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo,
enfermedad que crece si es curada.


Éste es el niño Amor, éste es tu abismo:
mirad cuál amistad tendrá con nada,
el que en todo es contrario de sí mismo.



Francisco de Quevedo

sábado, 24 de mayo de 2008

Londres


Una de mis aficiones favoritas es viajar, un sueño sería dar la vuelta al globo terraqueo de este a oeste y de norte a sur. Pues como hace bien poquito visite a los Ingleses y me acerque a ver a la Reina de Inglaterra a su palacio pues voy a hablar hoy, que por cierto hace un dia tipico ingles, de mis impresiones sobre la capital de aquel pais.



La ciudad de Londres es inmensa. Los ingleses son bastante ordenados y había una limpieza en las calles que aún siendo una ciudad tan oscura brillaba algo especial en ella. La comida no es algo que le haga ganar puntos pero tampoco se los quita, puedes comer en un restaurante indio o tomarte unas tapas en uno español si echas de menos un buen vermut, pero ya os digo si en la variedad está el gusto por muchos gustos que tengais no comereis mal. El Tamésis lo utilizan bastante para poder traer por barco materias primas y tienen un par de puertos. También hay barcos que te hacen una vuelta turística como el autobús. Los autobuses rojos de dos pisos y los taxis. Los coches deportivos de lujo que se ven cada pocos metros.



El aeropuerto de Heathrow es lo primero que vi desde la ventanilla redonda del avión, estaba todo nublado y en cuanto atravesamos el enorme manto de algodón pude observar el inmenso aeropuerto. Las comunicaciones con el metro son perfectas ya que no tienes que salir del edificio para poder entrar en el. Después de hablar con el de la taquilla en un ingles que aun nose como me pudo entender nos dió un bono para la semana que ibamos a estar. El metro llego enseguida y advirtiendo a todos los pasajeros del hueco que hay entre el vagón y la propia estación entramos en el. Los asientos estaban forrados y daban incluso calor, pero logicamente bien pensados para el tipico frio ingles. Al llegar a nuestro destino tuve que preguntar por el hotel y muy amablemente nos señalaron el camino que debiamos seguir. Al llegar dejamos las maletas y nos pusimos a buscar el camino más corto para ir al british museum que por cierto lo teniamos casi enfrente. Im pre si o nan te, me encantó. Lo vi en la tarde del dia que llegué y luego el ultimo dia antes de volver para España. No sabia donde sacar fotos y decidí hacer fotos de todo, solo por el museo ya merece hacer una visita a los ingleses. No sabría como explicaros si os gustan las civilizaciones antiguas lo que pude ver ahi, Babilonia, Grecia, Imperio Romano, Egipto, Imperio Chino, Africa, no paré de hacer fotos. Quizá muchas de las cosas expuestas son robadas y es cierto y sobre todo cuando vi el partenón griego los marmoles que les robarón si mal no me equivoco me dió una sensación de imperialismo que tienen. Sobre la piedra Rosetta que os voy a decir... por si alguien no sabe lo que es aqui os dejo una dirección que lo explica muy bien por que es tan importante. http://es.wikipedia.org/wiki/Piedra_de_Rosetta . Los otros museos a los que fui tampoco esque fuesen del otro mundo, (National Gallery, museo de las ciencias, donde por cierto supe que hay un dinosaurio con mi nombre, etc), pero en comparación con el museo Británico pues quitando ciertos cuadros o ciertas exposiciones puntuales no había comparación posible. La Torre de Londres es el lugar donde se custodian las Joyas de la Corona, es otro de los lugares que os aconsejo. Está situado en las orillas del Támesis. Casi me vuelvo ladrón, pero solo casi, ya que la seguridad que hay es sinigual, y logica además. La plaza de Nelson, (maldito perro ingles) ;) es también un lugar que no se puede pasar por Londres sin ir a verlo. La zona de negocios de la gran capital europea también me llamó bastante la atención y sobre todo ver como los bares de copas que estaban cercanos se llenaba de hombres y mujeres trajeados y con maletines de ordenadores portátiles. En Camden puedes (o podías ya que se quemo) encontrar todo tipo de objetos y regalos extraños y no tan extraños, solo que debías saber hablar un inglés moderado para poder bajar los altos precios con los que en un primer momento intentaban timarte los vendedores. Picadilly Circus es lo que en Madrid Gran Via, el centro neurálgico de la ciudad, os invito si vais con algo de libras a cenar en un Pizza Hut que hay en una de las avenidas cercanas, no es como aqui en España, ahi nos pusieron mantel, cuchillo y tenedor!! Londres is different!!. Las tiendas de las grandes avenidas son infinitas en tamaño y sobre todo el Harrods, un Corte Ingles pero de lujo y donde puedes comprar jamón de Teruel (no es una broma), relojes con un valor incalculable y alfonbras con mas digitos de los que nunca había visto en mi vida. También para bolsillos como el mio habia objetos de valor más terrenal.






En general me encantó la mágnifica ciudad e incluso si puedo me gustaría regresar para volverla a explorarla.

martes, 20 de mayo de 2008

La sombra de la luz

Día lluvioso, son las 6 y media de la mañana. Las gotas de agua retumban en el porche metálico del primer piso. Los cristales de la ventana de mi cuarto recuerdan a cascadas de agua. Enciendo la luz de la habitación después de palpar la pared en busca del interruptor que creía huido. Miro el móvil y encuentro 5 llamadas y 2 mensajes, la primera llamada perdida es la que confirma que mi novia se ha ido a la cama, la otra, de un amigo para quedar ayer por la noche a tomar unas copas, las otras 3 llamadas no tengo ni idea. Me doy cuenta de que son de un mismo número de teléfono, pero paso de buscar en mis agendas olvidadas y me tomo un vaso de leche caliente mientras pienso en que puede ser mala época.
Bajo los tres pisos que me separan de la calle, del frio, de la humedad. Llueve intensamente. Demasiado. Es agua helada que al tocar la cara se deshace como lagrimas en el inmenso mar. No puedo esperar. El semaforo parpadea en verde, un hombre estornuda a mi lado, me tapo la cara con un brazo dejando solo visibles los ojos y corro hacia el lado contrario de la calle. Patino durante un instante, pero finalmente mantengo mi propio control y logro cruzarla con mi autoestima intacta. De reojo observo la caida de una anciana a la que acuden en su socorro varias personas. Oigo las campanas de una iglesia. La anciana es elevada del suelo, camina un par de pasos y parece dar las gracias antes de marchar con paso debil hacia un infinito mejor. Suena el movil.
Veo un coche color gris oscuro que se dirige donde yo me encuentro, el movil deja de sonar. Son ellos, lo sé. Se paran delante de mí mientras los parabrisas se baten en un duelo perdido contra el agua. La puerta trasera más cercana a donde me encuentro se abre con un chirrido y una voz desconocida recita unas palabras que yo debería conocer de antemano. Suenan como una melodia lúgubre. Yo recito las mias. Se oye un trueno estremecedor, miro al frente y tomo aire, oxigeno. Entro en el. Nadie es de fiar pero necesito estar ahí. El coche arranca realizando un rugido espantoso. El semaforo se pone ambar y el conductor acelera aun más. Veo en una ráfaga a la anciana caida llevando un abrigo gris y un paraguas negro. Sus pasos parecen lentos pero decididos. Desaparece deborada por la distancia. Entramos en un tunel. Oscuridad. Los parabrisas siguen funcionando mientras protestan por el desgaste que están sufriendo tontamente. Una cortina de agua se divisa al final de la corta noche. Un coche rojo nos adelanta a toda velocidad. Se oyen sirenas. Sirenas de muerte.
Dias frios y negros de osucuridad absoluta contrastan en un mar de pensamientos con los calidos y soleados de antaño. Todo está cambiando y deberá adaptarse o perderá la partida. La vida. Su figura grisacea emerge dentro de un mar de dudas generadas por la ambición de los grandes jerarcas de las mafias. El, atraviesa sin inmutarse las grandes nubes de humo formadas por la impaciencia de sus allegados. Estos, dejan de cuchichear y miran impasibles el movimiento lento y seguro de la sombra gris mientras apagan el vicio en unos ceniceros metálicos que se encuentran en el centro de la mesa redonda de caoba con insignias en oro y marfil.

domingo, 18 de mayo de 2008

Amistades

Hoy ha sido una sorpresa encontrarme en un blog de fotos (tuenti), que un compañero de clase de hace casi 8 años me había encontrado y me preguntaba si me acordaba de el. Al principio dude, pues yo sabía que el chaval en cuestión por los apellidos lo recordaba, pero en las fotos en las que sale no se parece en nada al recuerdo que tengo de el. Ahora lo he aceptado y me imagino que algún dia hablaremos he incluso algún finde que suba a Madrid o que el baje ha zaragoza nos veremos. Esto no tendría nada en especial sino fuera porque no me lo esperaba igual que amistades que pierdes porque te cambias de ciudad y te das cuenta de que por mucho que tu haces por retenerla, ella, la amistad se pierde, no es lo mismo hablar casi todos los dias con los amigos que cuando los necesitas están, que con aquellos que no están, al final como todo te cansas de las escusas, eso me pasó a mi hace muchos años cuando fui a la capital a vivir, pues volvía a Zgz y no encontraba a nadie, ahi en esos años al menos no había moviles ni exisitia internet y se puede perdonar, pero cuando volví a zaragoza también y esta vez si tenia algunos correos y moviles. LLegaba y bajaba a llamar a ver si salian o que es lo que iban a hacer ese finde. Unos con amigos que no conocia los otros trabajando, otros al pueblo..asi que poco a poco todo se fue apagando. De vez en cuando recuerdo con nostalgia los buenos momentos vividos pero que con el paso del tiempo se nublan en mi mente y eso ocurre mas amenudo de lo que pensamos pues todos vamos cambiando de pensamientos o exigimos más a nuestras supuestas amistades que en momentos dados solo los verdederos están y es sorpresa ver como unos o algunos en sus años me juraron amistad eterna y ahora los veo por la calle y como si ciegos fueran, pues para los buenos momentos todos quieren estar en la fiesta pero para los malos ratos solo unos pocos estarán o incluso ninguno.