
Me dirigía hacía casa en mi coche, no llovía pero había caido una buena hacía poco, cuando en la estrecha calle un niño se asomaba entre medio de dos coches y se quedaba mirandome con esperanza. Seguramente cualquier otra persona hubiera cruzado sin pensarselo dos veces ya que aún me quedaba distancia hasta llegar hasta el que tenía bajo sus pies un paso de peatones. Le debían de haber dicho que esperara, que tuviera cuidado con los cruces y el chaval esperó a que parase. Paré. Tenía un estilo a Obama. Si el de la tele. El nuevo presidente de los EEUU. Un negro. Y sonreí. Y me devolvió la sonrisa. Por fín puede que cambie algo en el mundo.

1 comentario:
Ojala tengas razón y Obama pueda cambiar algo el mundo. Esperemos que sea así.
Un besico. Espero que nos veamos prontico
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